Nuevo gadget en casa: Denon Heos HomeCinema

 

Cuando Anna decidió que el volumen de la música estaba demasiado bajo y que, por lo tanto, había que hacer algo al respecto, el destino del amplificador Technics que tan bien funcionó durante más de 15 años estaba decidido. Y no pintaba bien.

Y al final fue el DSP que pasó a mejor vida. Reparar un cacharro de 15 años no sé si compensa, así que empecé a mirar amplificadores para sustituirlo. Todo lo que encontraba era de 150W por canal, y tengo altavoces de 100W, así que me tenía que ir a algo más sencillo. Y lo encontré. Un Harman Kardon de 75W por canal, 5.1, como lo que tenía, pero con entradas HDMI para dar y tomar, conexión a Internet para Spotify Connect, etc. Vamos, todo lo que buscaba.

Pero me quedaba la duda: en casa, con las niñas, tanto cable visible es una tentación, sobre todo para Anna, y por mucho que quieras esconder los cables, siempre hay algo que se ve. También me quedaba la duda de si Anna, viendo de nuevo un amplificador con su rueda del volumen tan grande y llamativa, no iba a hacer lo mismo. Con todo eso en mente, empecé a mirar las barras de sonido. No dan un sonido tan envolvente (por mucho que lo digan en la publicidad), pero desde luego suenan mejor que los altavoces de la TV (llamar a eso altavoces es demasiado) y no ocupa mucho. Por lo que ya estaba decidido: una barra de sonido. Vale, pero ¿cuál?

Y empecé a mirar las de siempre, que si Samsung, que si Sony, que si LG, … Y me topé con Sonos. Barra de sonido pero con opción de poner más altavoces conectados sin cables (un sistema proprietario de Sonos), fácil de instalar y de utilizar. Muy bonito, pero a qué precio. Una locura pagar CHF 799 por una barra de sonido, que por mucho que digan, no tendrá graves (no hay caja de resonancia). De hecho, leyendo pruebas, todo el mundo decía que había que poner el subwoofer que venía en opción (otros CHF 799) para que realmente sonara bien. Vamos, que casi CHF 1600. Y no, no me parece que sea necesario. Pero el concepto me gustaba (todo sin cables, pudiendo unir varios altavoces y distribuirlos por la casa, y poder reproducir la misma música por todos ellos).

Buscando otras marcas que hicieran lo mismo que Sonos, que fueron los pioneros en esto, me encontré con la línea Heos de Denon. Ojo, que ya hay muchas marcas, pero Denon me daba confianza, sobre todo leyendo pruebas de la barra HomeCinema en las que decían que el sonido era bueno. Y, algo en lo que aventajan a Sonos, tiene entradas varias (HDMI, óptica, jack de 3.5mm). Luego está el precio: CHF 799 también, pero por la barra y el subwoofer inhalámbrico. Y buscando un buen precio lo encontré por CHF 612. Ya tenía mi autorregalo de cumpleaños 🙂

De instalación sencilla, la puse en marcha rápidamente. Todo se hace con el móvil, descargando la aplicación gratuita (tanto para Android como iOS).

El sonido es bueno, y pudiendo ajustar nivel de agudos, bajos y subowoofer, puedes llegar a tener el sonido que quieres. Algo que me encanta es que Spotify funciona sin problemas (mediante Spotify Connect). Y luego tienes muchos más servicios disponibles.

Para ver la TV tiene modo mejora de de diálogos y modo noche, que te permite tener el volumen no muy alto y poder oir bien lo que dicen. Algo fundamental en esta casa, que cuando las niñas duermen, no hacemos ni un ruido.

Veredicto

Visto el mercado, sobre todo los precios, puedo decir que no es mala elección. Dicen que Sonos suena mejor, sobre todo con el subwoofer, pero sinceramente, dudo que esa mejoría en el sonido justifique gastarse el doble. Reconozco que me gusta un buen sonido, pero no soy un tiquismiquis. De hecho, dudo que un purista del sonido ponga una barra de sonido en casa. Es un sonido virtual, se nota que está amplificado y ecualizado, pero para mí me basta.

¡Saludos!

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